Carlos Boyero reaviva el
debate, ¿se debe prohibir a los espectadores comer palomitas en el cine?
Hace unos días el Instituto de Consumo de Extremadura impuso
a Multicines España, situados en Zafra, Badajoz,
una sanción de 3.000 euros por infracción grave de la
normativa de defensa del consumidor al no permitir la entrada con comida y
bebida a sus salas y tras ser denunciado por estos hechos por Facua.
Todo nació con la denuncia de un usuario, en mayo de 2018 contra
la propietaria de los multicines, Excisa (Exhibiciones
Cinematográficas SA), y tras advertir que se trataba de una "limitación
abusiva" del derecho de admisión ya que la "actividad principal del
establecimiento no es la venta de alimentos, sino la exhibición cinematográfica". En una visita a los
multiciones, Inspectores del Instituto de Consumo de Extremadura constataron
la existencia de la cartelería aunque no fue posible acceder a las salas por lo
que se trasladó a Excisa una copia del expediente requiriendo
la presentación de alegaciones, una carta que fue devuelta "con la
notificación de ausente, no retirado", según comunicó el organismo
a Facua el año pasado en una primera respuesta a su denuncia.
Tras conocerse este auto, Carlos Boyero, crítico de
cine de la Cadena Ser y El País declaró la guerra a los que comen
palomitas en el cine. El periodista contó su experiencia en La Ventana,
programa conducido por Carles Francino. Boyero se
encontraba en unos multicines intentando disfrutar de la película Los
Vengadores: Endgame "tenía delante una señora que llevaba
un capacho lleno de comida y que durante hora y media no paró de hacer ruido.
Ya no solo por la comida si no por lo que se tenía que comer. Como siempre tuve
que ser yo el que se pusiera a dar gritos",
explicó. La señora no contestó y el periodista se puso muy nervioso, "que
coman en su casa o en parques públicos siempre que no ensucien, pero es que es
muy molesto", argumentó Boyero. "La película dura
tres horas y yo reaccioné a la hora y media, así que vamos€", sentenció
el periodista.
En los últimos años, Facua, ha denunciado a decenas de
empresas de exhibición cinematográfica de toda España por
impedir a los usuarios que accedan a sus cines con comida y bebida traída de
sus casas o adquirida en otros establecimientos para "inflar sus beneficios provocando que
se adquiera a los altísimos precios que imponen en sus propios ambigús".
La asociación ha lamentado de esta forma la "pasividad"
de la "gran mayoría de administraciones autonómicas", ya que
hasta la fecha el Instituto de Consumo de Extremadura es la
única autoridad de protección al consumidor que le ha notificado la apertura y
posterior resolución de un expediente sancionador.
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